
TDAH en niños: ¿qué es?
Todo lo que necesitas saber para apoyar a tu hijo con TDAH de la mejor manera posible: con empatía, de forma práctica y basada en conocimientos sólidos.
Los niños llenos de energía e impulsivos, que están constantemente en movimiento, suponen un verdadero desafío para padres y profesores. En muchos casos, simplemente tienen un temperamento que cambia con la edad. Sin embargo, a veces el comportamiento llamativo se debe a un trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH).
Lo más importante en resumen:
¿Cómo sé si mi hijo tiene TDAH?
Los signos típicos del TDAH son una gran inquietud, impulsividad y dificultades de concentración. Solo un diagnóstico médico especializado puede determinar si realmente se trata del trastorno por déficit de atención e hiperactividad.
¿Cuáles son las causas del TDAH?
El TDAH suele surgir por una combinación de factores genéticos e influencias ambientales, como el estrés familiar o determinadas situaciones adversas durante la primera infancia. También se han relacionado las deficiencias de nutrientes con el TDAH. En este artículo explicamos con más detalle, basándonos en estudios, qué factores favorecen el desarrollo del TDAH.
¿Mi hijo con TDAH necesita medicación?
En algunos casos, puede ser útil un tratamiento farmacológico supervisado por un médico cuando los síntomas son intensos. Al mismo tiempo, existen muchas estrategias complementarias, como el ejercicio, la alimentación, unas rutinas diarias claras y un apoyo específico, que pueden ayudar al niño en su vida cotidiana.
Hemos investigado científicamente los temas más importantes relacionados con el TDAH en niños y los hemos recopilado para ti de forma detallada.
¿Qué entienden los médicos por TDAH?
El trastorno por déficit de atención e hiperactividad es una de las enfermedades crónicas más frecuentes que los psiquiatras diagnostican en niños y adolescentes en Alemania. Según los criterios de la Sociedad Estadounidense de Psiquiatría (Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders, DSM-5), los médicos dividen a los pacientes con TDAH en tres subgrupos:
- Tipo impulsivo-hiperactivo
- Tipo predominantemente inatento
- Tipos mixtos con distintos grados de inatención, impulsividad e hiperactividad
Dado que los términos hiperactivo, impulsivo y desatento constituyen la base para diagnosticar el TDAH, están definidos con precisión.1 Dicho de forma sencilla, la desatención significa una mala capacidad de concentración; la impulsividad consiste en actuar de forma irreflexiva y espontánea. Un niño hiperactivo es el clásico niño inquieto.
Si quieres informarte más a fondo sobre los criterios diagnósticos del TDAH, aquí encontrarás explicaciones fáciles de entender.
Los adolescentes y niños con TDAH se sienten rápidamente
- se frustran cuando los demás no los entienden de inmediato
- se desaniman y se rinden cuando algo no sale bien a la primera
- se sienten ofendidos cuando se enfrentan a críticas o alguien muestra poco interés
- se sienten inquietos y ansiosos cuando se encuentran en una situación nueva
Cuando la hiperactividad no aparece como síntoma, los médicos denominan al trastorno trastorno por déficit de atención (TDA). Las personas afectadas se aíslan y parecen soñadoras ante los demás (estar en las nubes).

Información importante:
En Alemania, algunos médicos utilizan el catálogo de criterios CIE-10 para diagnosticar el TDAH en niños. En congresos científicos internacionales, los expertos señalan repetidamente que con la CIE-10 solo se puede determinar el TDAH en niños de entre 6 y 12 años. ¡La CIE-10 no es aplicable a los niños menores de 6 años ni a los mayores de 12, ni tampoco a las niñas de ninguna edad!
¿Cómo se desarrolla el TDAH?
Los médicos y científicos suponen que la predisposición al TDAH se hereda de los padres a los hijos. Los estudios actuales muestran que el trastorno se presenta con mayor frecuencia dentro de las familias.
Dicho de otra manera: cuando a un niño o adolescente se le diagnostica TDAH, es posible que uno de sus progenitores también lo tenga sin ser consciente de ello.
Según los conocimientos actuales, los pacientes con TDAH presentan una alteración funcional en el cerebro. La causa es un suministro insuficiente de los neurotransmisores (neurotransmisores) serotonina, noradrenalina y, sobre todo, dopamina.
Esto provoca una alteración en la transmisión de los estímulos externos entre las células nerviosas (neuronas). La filtración de la información es insuficiente, por lo que el cerebro sufre una sobrecarga constante de estímulos.
Debido al procesamiento defectuoso de los estímulos externos, un niño con TDAH percibe la realidad de manera diferente a un niño de su misma edad sin este trastorno. Como consecuencia, aparecen alteraciones conductuales típicas, como falta de atención, hiperactividad e impulsividad.
Datos estadísticos sobre el TDAH en niños en Alemania
Según datos actuales de las cajas del seguro médico obligatorio local (AOK), en Alemania el 6,1 % de los niños y adolescentes de entre 1 y 17 años padece TDAH. Entre los niños de 9 años, casi uno de cada siete (13,9 %) está afectado. En comparación con los estudios estadísticos de 2009, esto supone un aumento de más del 20 %.2
Los psiquiatras emiten este diagnóstico en niños más de cuatro veces con mayor frecuencia que en niñas.3 Entre un tercio y dos tercios de los niños afectados siguen presentando síntomas de TDAH en la edad adulta.4
El diagnóstico del TDAH presenta un alto índice de errores
El enorme aumento de los diagnósticos de TDAH en las últimas décadas hizo que numerosos críticos alzaran la voz. Si el TDAH se diagnostica erróneamente con frecuencia, ¿estamos ayudando o perjudicando más bien a las personas afectadas? Los científicos ya debaten abiertamente cuestiones como esta en prestigiosas revistas especializadas.5, 6
En un estudio de 2012, investigadores de la Universidad de Basilea y la Universidad Ruhr de Bochum demostraron que los psiquiatras infantiles y juveniles aparentemente se equivocan con frecuencia en los diagnósticos de TDAH. Los investigadores enviaron a 1000 psiquiatras y psicoterapeutas informes de casos ficticios de niños y niñas con síntomas similares a los del TDAH y les pidieron que emitieran un diagnóstico.
Solo una cuarta parte de los informes de casos podía diagnosticarse como TDAH conforme a los criterios y las directrices vigentes. En realidad, también se etiquetaron como tales muchos casos no concluyentes. El resultado del estudio: Uno de cada seis diagnósticos de TDAH es erróneo.7
De manera alarmante, con informes de casos completamente idénticos, los niños vivaces recibieron el diagnóstico de TDAH con el doble de frecuencia que las niñas. Al parecer, algunos psiquiatras se dejan guiar demasiado por criterios subjetivos y no se atienen estrictamente a las directrices oficiales. No es de extrañar que en Alemania las cifras de casos de TDAH infantil se disparen.
El tratamiento convencional del TDAH
Los médicos tratan el TDAH principalmente con medicamentos que contienen el principio activo metilfenidato. Entre ellos se incluyen productos como Ritalin, Equasym, Medikinet y Concerta. Además, se utilizan los preparados Attenin (principio activo: sulfato de dexanfetamina) y el inhibidor de la recaptación de noradrenalina Strattera (principio activo: atomoxetina).
El metilfenidato y el sulfato de dexanfetamina actúan como estimulantes al liberar los neurotransmisores dopamina y noradrenalina en el cerebro.
¿Qué sucede si el TDAH no se trata?
Si el TDAH no se detecta o se trata incorrectamente, las alteraciones conductuales aumentan con el tiempo. A menudo, la enfermedad tiene enormes repercusiones en la vida familiar, el rendimiento escolar y, más adelante, la vida laboral.

Los niños con TDAH se convierten rápidamente en marginados con los que nadie quiere jugar. Como sus compañeros de clase tampoco suelen invitarlos a cumpleaños infantiles, su autoestima se resiente.
Entre los trastornos secundarios típicos del TDAH no tratado se incluyen:
- Retraso en el desarrollo emocional
- Problemas para integrarse en una comunidad
- El aprendizaje, la memoria y el rendimiento de la memoria están afectados
- Dificultad para planificar el día y distribuir correctamente el tiempo
- Problemas para gestionar asuntos financieros
- No se aprovecha todo el potencial propio
Como peatones o ciclistas, los adolescentes con TDAH se ven implicados en accidentes con mucha mayor frecuencia que sus compañeros sanos.8 Los adultos con problemas de conducta asumen mayores riesgos como conductores.
En un estudio con 71 participantes, científicos estadounidenses demostraron que, durante el mismo período, los pacientes con TDAH sufrieron más accidentes de tráfico y lesiones más graves que las personas sanas del grupo de control.9
En los niños con TDAH tratados de forma insuficiente, aumenta el riesgo de que los padres desarrollen una depresión. Además, el consumo de alcohol en las familias afectadas es considerablemente mayor que en los hogares con hijos sin problemas de conducta.10
¿Qué favorece el desarrollo del TDAH?
Según la famosa Mayo Clinic, varios factores pueden contribuir al desarrollo del TDAH. Entre ellos se encuentran, sobre todo:11
- Uno de los progenitores o uno de los hermanos padece TDAH u otra enfermedad mental.
- La exposición a toxinas ambientales, como el plomo. Este metal pesado se encuentra principalmente en pinturas y tuberías de agua de edificios antiguos.
- El consumo de drogas, alcohol o nicotina durante el embarazo aumenta el riesgo de que los niños desarrollen TDAH.
- Un nacimiento prematuro
En los niños que crecen como huérfanos o con un solo progenitor, la probabilidad de presentar problemas psicológicos es mayor que en una familia con padre y madre.12
En un estudio reciente con 1384 niños y adolescentes, científicos de la Universidad de Hamburgo demostraron que las influencias sociales afectan a la manifestación de los síntomas del TDAH. Al comienzo de la investigación, los investigadores constataron que el comportamiento más llamativo se daba en niños más pequeños y de sexo masculino, que eran agresivos y cuyos padres padecían una enfermedad mental.
A lo largo del estudio de dos años, los síntomas del TDAH aumentaron más en las niñas agresivas con antecedentes migratorios que padecían ansiedad y cuyos padres presentaban un trastorno mental grave. Por el contrario, los síntomas disminuyeron con el tiempo en todos los niños cuando mejoró el ambiente familiar.13
¿Qué papel desempeña la alimentación en el TDAH?
Aunque el TDAH tiene un componente genético, los estudios muestran que determinados micronutrientes, como la vitamina D3, los ácidos grasos omega-3 y el hierro, pueden influir positivamente en el comportamiento. Además, una dieta equilibrada de tipo mediterráneo, rica en frutas, verduras, cereales integrales y pescado, puede reducir el riesgo de síntomas del TDAH.
Para consultar los resultados de estos estudios, recomendamos nuestro artículo ¿Qué papel desempeñan las vitaminas, los minerales y los ácidos grasos omega 3 en el TDAH?.
Conclusión
El TDAH es un trastorno psicológico que los padres transmiten a sus hijos. Las investigaciones científicas actuales muestran que varios factores influyen en la evolución de la enfermedad.
Sin un tratamiento adecuado pueden producirse trastornos secundarios graves. Las personas afectadas tienen entonces grandes dificultades para integrarse en la vida laboral y establecer una relación cordial con otros empleados.
Además del tratamiento de medicina convencional con Ritalin y otros, existen otros puntos de partida importantes que presentamos detalladamente en los siguientes artículos:
-
TDAH en niños: ¿qué pueden hacer los padres afectados?
- Por qué los ácidos grasos omega 3 son tan importantes para los niños
- Cómo se puede fomentar la concentración en los niños
- Las ventajas del aceite de algas con omega 3 para los niños
Preguntas frecuentes: TDAH en niños
¿Qué es exactamente el síndrome de Felipe el inquieto?
El llamado síndrome de Felipe el inquieto es una forma coloquial de referirse al trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH). La abreviatura TDAH designa un trastorno que se manifiesta mediante inquietud, impulsividad y dificultades de concentración.
Los síntomas principales típicos suelen aparecer ya en la etapa preescolar o durante la educación primaria. A los niños con este trastorno a menudo les cuesta concentrarse en una tarea y muestran una fuerte necesidad de moverse.
Es importante interpretar correctamente estos comportamientos en el marco de una evaluación profesional, por ejemplo, realizada por un pediatra, ya que muchos niños de esta edad muestran diferencias naturales de temperamento.
¿Qué papel desempeñan la escuela y los profesores en el TDAH?
Los profesores y educadores desempeñan un papel central en el manejo del trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH). A menudo son los primeros en notar, durante la educación primaria o incluso en la etapa preescolar, signos como inquietud, dificultades de concentración o comportamiento impulsivo.
El contacto estrecho entre la escuela y la familia es esencial para apoyar al niño en diferentes ámbitos de la vida. La comprensión, las estructuras claras y un entorno de apoyo pueden ayudar a evitar la sobrecarga y a promover al niño de la mejor manera posible pese a sus dificultades.
¿Cómo afronto la frustración o la sobrecarga?
Los padres de niños con TDAH suelen experimentar una carga emocional en la vida cotidiana, ya sea por los conflictos, la inquietud constante o la sensación de afrontar la situación solos. Es importante: ¡no estás solo! El intercambio con otras familias afectadas, por ejemplo, en grupos de apoyo mutuo, puede aliviar la carga.
La orientación profesional del pediatra o de especialistas también ayuda a comprender mejor las causas de la sobrecarga y a encontrar nuevas formas de abordar el trastorno. Además, una planificación estructurada del día puede ayudar a reducir la frustración en el entorno familiar.
Referencias
[2] Bachmann CJ et al. TDAH en Alemania: tendencias en el diagnóstico y el tratamiento farmacológico. Análisis a escala nacional de datos de seguros médicos de los años 2009–2014 sobre el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) en niños, adolescentes y adultos.. Dtsch Arztebl Int 2017;114(9):141-8.
[3] Schlack R et al. La prevalencia del trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) en niños y adolescentes en Alemania. Bundesgesundheitsblatt. 2007;50:827-35.
[4] Wender PH et al. Adultos con TDAH. Una visión general. Ann N Y Acad Sci. Junio de 2001;931:1-16.
[5] Elder, TE. La importancia de los estándares relativos en los diagnósticos de TDAH: evidencia basada en fechas exactas de nacimiento. J Health Econ. Septiembre de 2010;29(5):641-56.
[6] Thomas R et al. Trastorno por déficit de atención e hiperactividad: ¿estamos ayudando o perjudicando?. BMJ. 5 de noviembre de 2013;347:f6172.
[7] Bruchmüller K et al. ¿Se diagnostica el TDAH de acuerdo con los criterios diagnósticos? Sobrediagnóstico e influencia del sexo del paciente en el diagnóstico. J Consult Clin Psychol. 2012 Feb;80(1):128-38.
[8] DiScala C et al. Lesiones en niños con trastorno por déficit de atención e hiperactividad. Pediatrics. 1998 Dec;102(6):1415-21.
[9] Barkley RA et al. Riesgos y resultados relacionados con la conducción en adolescentes y adultos jóvenes con trastorno por déficit de atención e hiperactividad: estudio de seguimiento de 3 a 5 años. Pediatrics. 1993 Aug;92(2):212-8.
[10] Cunningham CE et al. Funcionamiento familiar, distribución del tiempo y depresión parental en las familias de niños con desarrollo normal y niños con TDAH. Journal of Clinical Child Psychology and Psychiatry 17;1988:169-177.
[11] https://www.mayoclinic.org/diseases-conditions/adhd/symptoms-causes/syc-20350889
[12] Sagiv SK et al. Factores de riesgo prenatales y posnatales para el TDAH en una población pediátrica no clínica. J Atten Disord. 2013 Jan;17(1):47-57.
[13] Wüstner A et al. Factores de riesgo y de protección para el desarrollo de síntomas de TDAH en niños y adolescentes: resultados del estudio longitudinal BELLA. PLoS ONE 2019 Mar;14(3):e0214412.



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